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Lara Zavala y la universalidad de su literatura utilizando como trama la Guerra de Castas de Yucatán



Por Gilberto Avilez (Octubre de 2012)
El gran novelista yucateco, Juan García Ponce, reía a carcajadas cuando se le preguntaba si en su literatura existe el país de Yucatán.

Salvo tres cosas que narra en uno de sus cuentos progreseños, García Ponce difumina Yucatán de su narrativa, y se preguntaba que cómo sería posible escribir algo tan burdo como una historia ambientada en la Guerra de Castas.

En ese tópico, podría decir que Península Península, de Lara Zavala, es todo, pero no es la Guerra de Castas en sí, porque la poética narrativa de Lara Zavala trasciende, suelta los amarres del hecho histórico (la Guerra de Castas), para universalizar un contexto en el intertexto narrativo.

Es decir, el hecho histórico Guerra de Castas (y más que hecho histórico, es un hecho literario producido por las narrativas de Baqueiro, Sierra O'Reilly y Ancona en el XIX) deja de ser meramente esa anodida realidad sangrienta donde se matan indios, mestizos y blancos, para dar paso a la claridad festiva del hecho literario.
Ese es el significado primero y último que nos ha dejado la lectura de la última gran novela mexicana escrita por el oriundo de Zitilchén-Hopelchén, Lara Zavala, ambientada en el Yucatán de la Guerra de Castas.

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