El cerdo pelón ( birich kekeen ), el "cochino indio" como acostumbran llamarle, no es para nada tal, originario de estas tierras, sino que, como tanta flora y fauna introducida en el siglo XVI, es descendiente directo del cerdo ibérico que vino con los barcos castellanos. Es el tataranieto del "cerdo de Castilla" que podemos leer en la Relaciones históricas de Yucatán. Su carne es magra, no está repleta de grasas, es exquisita y, por mucho, superior a las carnes de los cerdos "americanos". Hasta hace algunas pocas décadas, la gente de los pueblos yucatecos, menos colonizadas por las ideas de que los cerdos americanos son superiores, criaban en el traspatio a sus animalitos, y el cochinito era el banco más efectivo de los pobres: cuando el cochino ya está en sazón, listo para sacrificar por haber obtenido un peso específico, el dueño o la dueña hablaba al matarife de la colonia y pregonaba entre los vecinos que habría venta de carne para el sábado en la...
Este blog continúa con mis temas centrales y mis obsesiones cotidianas que toqué en innumerables ocasiones en Desde la Península y las inmediaciones de mi hamaca. A saber, la historia de la Península de Yucatán, la literatura, el quehacer político y la ciencia política, mis acercamientos anfractuosos con la poesía y la narrativa, el rescate de las memorias y el olvido aparente de lugares y personas. De algún modo, es un intento de modificar la realidad mediante los ejercicios literarios.