En una librería del centro de Mérida, que dirige muy bien mi amigo el turco Maffud, una vez llegó un lote de libros de Marta Lamas, una gurú del feminismo charro. El turco, viendo los títulos, incomprensibles para un patriarca como él, intrigado, me preguntó en dónde los pondría para su venta rápida. Le dije que yo no sabía de eso, nunca la había leído a esa mujer y no podría dar mi opinión, si en el librero de psicología o en psiquiatría, y la cosa quedó allá. A la semana siguiente, regresé a platicar nuevamente con mi amigo el turco Maffud y a ver si había algo de nuevo en textos de historia o de antropología. Maffudd, con una sonrisa similar a su panza de beodo maratónico, de oreja a oreja, me dijo que pasara, igual me dijo que por fin había resuelto el lote de esos libros raros e incomprensibles a la primera lectura, de la tal Marta Lamas. Resulta que el patriarca Mafudd, padre de hijos naturales y desnaturalizados, se dio a la tarea de leerlos todos, cuatro días con s...
Este blog continúa con mis temas centrales y mis obsesiones cotidianas que toqué en innumerables ocasiones en Desde la Península y las inmediaciones de mi hamaca. A saber, la historia de la Península de Yucatán, la literatura, el quehacer político y la ciencia política, mis acercamientos anfractuosos con la poesía y la narrativa, el rescate de las memorias y el olvido aparente de lugares y personas. De algún modo, es un intento de modificar la realidad mediante los ejercicios literarios.