Quedan pocos pero los que quedan, como el General José Isabel Sulub, de 82 años, del pueblo de Dzulá, nieto de Evaristo Zulub, guardan todavía la tradición de lucha y autonomía con que México conoció a los que secundaron a Cecilio y Jacinto, en la medianía del XIX: los verdaderos hombres y mujeres que pugnaron por una igualdad en el trato y que, al no lograr su cometido, al constatar que sus tierras iban siendo vorazmente comidas por la caña privatizadora, y los medios de vida se les cerraban por un sistema opresor neocolonial, pusieron en práctica lo que en sus libros sagrados tenían escrito sus escribas: “Sucede que tienen rencor estos Dzules, porque los Itzaes tres veces fueron a atacarlos a causa de que hace sesenta años les quitaron nuestro tributo, porque desde hace tiempo están ardidos contra estos hombres Itzaes. No, nosotros lo hicimos y nosotros lo pagamos hoy. Tal vez, porque el Concierto que hay ahora esto cabe en que haya concordia entre nosotros y los Dz...
Este blog continúa con mis temas centrales y mis obsesiones cotidianas que toqué en innumerables ocasiones en Desde la Península y las inmediaciones de mi hamaca. A saber, la historia de la Península de Yucatán, la literatura, el quehacer político y la ciencia política, mis acercamientos anfractuosos con la poesía y la narrativa, el rescate de las memorias y el olvido aparente de lugares y personas. De algún modo, es un intento de modificar la realidad mediante los ejercicios literarios.