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Mostrando entradas de noviembre, 2025

"Una voz se oye desde el norte del paseo: ¡Bienvenido Montejo!, ¿por qué has tardado tanto en llegar? Hace 100 años que espero tu arribo, dice Justo Sierra desde su pedestal"

Esa valiente frase que se lee en el título de este breve comentario, proferida el 30 de junio de 2010 por el orador principal de la inauguración de las estatuas de los Montejo (padre e hijo, faltaría el sobrino), en el remate de la avenida con el nombre de los "conquistadores" de Yucatán, quedará para la historia universal de la imbecilidad en Yucatán, una frase digna de grabar en bronces para memoria futura. Valiente, sí, y sincera. Valiente y sincera porque demuestra que a sólo un reverendo valiente se le pudo ocurrir semejante estropicio, valiente porque demuestra la relación montejista con Sierra O'Reilly -el acuñador del concepto bárbaro de los discursos de la guerra de castas, el que aplaudió la venta de mayas a Cuba por parte de la sociedad ladina yucateca, el que dijera la frase "raza maldita", etc, etc. Esa frase, en apariencia inocua, lo dijo un viejito cascarrabias, gruñón y altamente hispanista acostumbrado a escribir "chucherías" de la hi...

Oficios perdidos: De los pozos y los poceros de los pueblos de Yucatán, apuntes para un libro futuro

En mis trabajos etnográficos e históricos en los pueblos de la península de Yucatán, siempre han estado presente historias sobre descubrimientos de pozos o construcciones de pozos y fundación de pueblos debido al descubrimiento de un pozo, como es el pozo artesiano que se encuentra en la colonia Dolores, de la cabecera municipal de José María Morelos: por ese pozo, debido a ese pozo, inició la vida de un pueblo, el viejo KM 50. Para enero de este año escribí lo siguiente: DE LOS POCEROS DE LOS PUEBLOS O DE LOS OFICIOS PERDIDOS DE LA PENÍNSULA DE YUCATAN Insisto: hace falta un trabajo etnográfico total sobre los poceros de los pueblos, en vías de desaparecer. El Dr. Ricardo Escamilla Peraza, ha escrito ampliamente al respecto, utilizando documentos históricos, en su trabajo "Una historia de la industrialización de la gestión del agua: el caso de la ciudad de Mérida en el cambio de los siglos XIX y XX" (CIESAS Peninsular. 2018, pp. 343). Los poceros -mayas en su mayoría- y sus ...

Oficios perdidos: quedan pocos herreros en los pueblos yucatecos

Quedan pocos herreros en los pueblos yucatecos. Yo conocí a uno hace años, en mi infancia, ya estaba mayor, tenía su herrería a pocos pasos del taller mecánico de mi padre, en la lejana Villa de Peto. Era un señor ya septuagenario o nonagenario, vestido todo de blanco (con camiseta blanca de cuello en v, pantalones blancos, paliacate rojo y alpargatas) y era blanco, casi tirando a albino. Ese herrero matusalénico de mi infancia tenía un yunque enorme y una caldera de bronce, y creo que hasta un fuerte fuelle hecho con cuero de vaca. Aquel herrero de los mayores hacía buenos machetes y coas y a veces hasta cuchillos, y me dicen que hasta unas buenas escopetas o partes de ella. Nadie siguió su trabajo, no sé si tuvo parentela que siguiera con esas duras faenas, lo cierto es que al morir, su predio se enmontó, y solo quedaron de su herrería dos enormes palma reales que antes fungían como puerta de entrada a su establecimiento. Mi padre aprendió algunos trucos y muchos trabajos de herrerí...