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Mostrando entradas de marzo, 2026

Historias del Viejo Territorio de Quintana Roo: el Ramirismo

Fuente: AGEQROO. Margarito Ramírez y López Mateos inaugurando un edificio en Chetumal, 1957. En la primera fotografía que inserto, el presidente Adolfo López Mateos y el sempiterno gobernador del Territorio, don Margarito Ramírez (de traje albo), suben unas escaleras de un edificio en Chetumal. Era el año de 1957, le faltarían dos últimos años de gobierno a don Margarito, el hombre del exilio que ayudó a construir las bases de una larga transición del Territorio hacia el estado. La única persona que comprendió, sin esos odios caníbales que solo se dan en provincia, al periodo de "El Ramirismo" (1944-1959), fue la desaparecida historiadora y fundadora del Archivo de Quintana Roo, María Teresa Gamboa. En 1998, como producto de sus puntillosas investigaciones en el Archivo de Quintana Roo y el AGN, Gamboa escribió una serie de seminales ensayos sobre los años del exilio de un oscuro y antiguo maquinista de ferrocarriles, que una noche del 11 de abril de 1920 los cielos de la pol...

El loco Medina Alonso, dueño de la finca Santa Rosa

(Texto escrito el 4 de noviembre de 2016) Viajando en "el Mayab", autobuses de segunda que son a veces hornos, y otras, hieleras; me topo con Alejandro Medina, el hijo de Armando, "el loco" Medina, el que fuera amo y señor del latifundio Santa Rosa, y quien en la fiebre del chicle inundara el Territorio de Quintana Roo con sus chicleros. Senador por el PRI, Armando Medina Alonso obtuvo de Lázaro Cárdenas una inafectabilidad ganadera para sus 14,000 hectáreas de buena tierra (según documentos encontrados en el Registro Agrario de Mérida). Santa Rosa y Dziuché eran de él. Dicen que dio muerte al Chino Lam en el antiguo Payo Obispo para sacar del poder al doctor José Siurob; dicen que obtuvo el dinero necesario para subir a la Montaña chiclera con su primera cuadrilla de chicleros de Tuxpan y de Peto, jugando en una cantina de Mérida a la ruleta rusa frente a los ricos de allá, que apostaron todo su dinero para que el loco Medina se volara los sesos, cosa que se quedar...

Palabras en honor a mi computadora caída

    (Texto escrito en febrero de 2016) Quería empezar este artículo hablando sobre mis afanes por volverme escritor y no de cómo obtuve mi primera máquina de escribir Olivetti y mi primera computadora portátil, y fui feliz mientras escribía. Quería empezar por hablar de esos escritores fantasmas que dejan honda huella en los estantes polvosos de olvidadas y apocalípticas bibliotecas de los últimos tiempos en que nadie se atreve a entrar a las bibliotecas públicas porque los fantasmas de los escritores muertos pueblan sus recoletos pasillos. No sé si fue en esa lejana infancia mía que ya no me acuerdo casi nada, o en esa adolescencia maldita donde lo único que sé, fue que me deshice de una patria incomprensible, o en esa licenciatura de errante frecuentador de bibliotecas chetumaleñas y de otras bibliotecas perdidas a lo largo del manso y desolado Hondo, lo cierto que un día me vi leyendo un libro de Paz, al otro día deletreaba los versos de los poetas malditos, y de ah...

Lara Zavala y la universalidad de su literatura utilizando como trama la Guerra de Castas de Yucatán

Por Gilberto Avilez ( Octubre de 2012) El gran novelista yucateco, Juan García Ponce, reía a carcajadas cuando se le preguntaba si en su literatura existe el país de Yucatán. Salvo tres cosas que narra en uno de sus cuentos progreseños, García Ponce difumina Yucatán de su narrativa, y se preguntaba que cómo sería posible escribir algo tan burdo como una historia ambientada en la Guerra de Castas. En ese tópico, podría decir que Península Península , de Lara Zavala, es todo, pero no es la Guerra de Castas en sí, porque la poética narrativa de Lara Zavala trasciende, suelta los amarres del hecho histórico (la Guerra de Castas), para universalizar un contexto en el intertexto narrativo. Es decir, el hecho histórico Guerra de Castas (y más que hecho histórico, es un hecho literario producido por las narrativas de Baqueiro, Sierra O'Reilly y Ancona en el XIX) deja de ser meramente esa anodida realidad sangrienta donde se matan indios, mestizos y blancos, para dar paso a la claridad fest...

En defensa de la poesía pueblerina

 (Poema escrito el 21 de noviembre de 2016) La poesía no es esa mierda que escribes. Ni esa otra ni lo otro y menos lo que piensas. No tienes el nervio, un poeta no es una vedette de hondas caderas. Lee lee lee como si no fueras a morir De risa loca esta tarde. ¿Acaso no tienes respeto a la estupidez que te cargas? La poesía no es esa plasta dulzona salida de tu bocaza. Lee lee lee como si fueras señorita bien portada. Entre los papeles viejos que traigo en mi alforja cargo siempre conmigo El hacha de mi desprecio a los malos poetastros Como tú Presumiendo verracalidades con ripios cagafónicos.

De la poesía nómada: apuntes dispersos del Dr. Potronilo de Tihosuco

APUNTES ENCONTRADOS EN UNA VIEJA LIBRETA DEL DOCTOR POTRONILO DE TIHOSUCO, DE UNO DE SUS CURSOS DE VERANO SOBRE POESÍA CARIBEÑA QUE DIO EN JULIO DE 1982 EN LA UNIVERSIDAD DE YALE "Desconfía de esos que se dicen poetas y son morigerados hombres balbuceantes, encerrados en esa tramoya de vida, en ese pedazo de espejo triturado que yo nombro como vida sedentaria, y que han olvidado la clave de toda poesía eterna, de esa poesía que cultivaron pueblos más salvajes y guerreros, distintos a este universo occidental aburridísimo: el viaje es la clave para entender a Homero, a Dante o hasta el último Octavio Paz. La poesía es un viaje por la imaginación, la inteligencia y la erudición, y el poeta es un ser, más que maldito, un espíritu nómada no encarcelado por ningún fetiche temporal o un dios cuartelario que te pide rezos con puntualidad. Cuídese usted de leer a poetas sedentarios, o que cultivan un amor sedentario, porque esa poesía estará llena de almorranas y ripios, de cascajo chaba...