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Mostrando entradas de diciembre, 2022

Alegrémonos el corazón, que el hijo del hombre ha encarnado en Belén

Escrito en varios momentos que van de 2012 a 2021: El mundo cristiano celebra el nacimiento de Jesucristo, nacido en un establo (otros dicen que una cueva), en la humilde aldea de Belén. Su nacimiento vendría a cambiar la historia de la humanidad, y muchas de las enseñanzas del Cristo, sin duda que pasan por una muestra marxista de las mejores ideas para cambiar el destino de la humanidad sufriente, liberándolos. Y no digo "feliz navidad" por respeto a los descreídos del dogma católico, por respeto a los paganos, y por respeto a los que hoy no tendrán ni paz, ni navidad, ni calor, ni nada: los solitarios, los pobres (de espíritu y de lo otro), los muertos, nuestros muertos, y la inmensa masa de desheredados, de los omitidos y explotados. Jesús, el comunista de Belén, fue uno de ellos, nacido en un mísero pesebre, el Papa Francisco nos lo recuerda. Y esta "raza de víboras" que ve estos días como día de juerga, comilona y borrachera colectiva, que lo haga, pero no en...

Hablaban la lengua del desierto

Hace más de un lustro, platicando con mi amigo Alex Medina y mi maestro de secundaria Fernando Espinosa, surgió el tema recurrente del chicle y del paso de los "turcos" por el pueblo. Alex, instintivo lector de historia cultural, me dijo que a él le gustaría leer, no historias pomposas o ceremoniosas, sino de la vida cotidiana del pueblo. Por ejemplo, me contaba Alex la anécdota de las pláticas de tarde y noche de dos hijos del Líbano que se asentaron en el pueblo de Peto a principios del XX, y que, peripatéticos, daban vueltas alrededor de la plaza principal y platicaban sobre sus cosas y negocios. ¿Qué de portentoso tiene que dos libaneses, don Salin Memeri y su hermano, le den la vuelta a la plaza principal del pueblo? Nada, dice Alex, salvo que hablaban en su lengua milenaria del desierto, y eran oídos por el pueblo que, la mayoría, hablaba otra lengua no menos milenaria: el maya. Recordemos que don Salin y su hermano llegaron oliendo el dinero, cuando el chicle había con...