Fragmento de discurso de don Potronilo de Tihosuco oficial al obtener un reconocimiento del Ayuntamiento de su pueblo como hombre cargado de letras No estoy dado para la tragedia, a veces descanso y recaigo en la comicidad de los días. Tengo un humor negro que por trechos se nubla y por otros trechos se clarea con dos botellas de vino. Soy de una izquierda anti dogmática y anti reumas. He dedicado mis horas mejores al estudio sosegado, y mis peores, al convivio agapezco. Vivo entre libros, con una mascota huraña, y casi como un cenobita. Eso de casi es una retórica de incendiario, pues me gusta la buena compañía, las charlas de café y lo que venga si se apersonan poetas y periodistas, que siempre escuchan mis disertaciones al calor de algunas dilectas cahuamas de cervezas. A veces defiendo entuertos y combato con la escritura, pero como he dicho a todos: prefiero no hacerlo. Frase célebre que se encuentra en los libros de enseñanza de Tihosuco: "Yo no repruebo, yo acalambro"....
En Yucatán, al aguardiente de caña le dicen “ chakpool ”, cabeza roja. Algunos más le dicen guaro. Pero el "chakpool", y esta es mi duda, ¿existió como marca? Lo pregunto porque me interesa realizar un artículo sobre las bebidas que se tomaban en Yucatán anterior a la comercialización masiva de la cerveza producida por las compañías cerveceras nacionales en el tramo final de la segunda mitad del siglo XX. Por supuesto, sabemos que Yucatán tenía una industria propia de la cerveza, así como una industria refresquera: la león negra, la Montejo, fueron cervezas emblemáticas que luego pasaron a mejor vida al ser compradas por las compañías cerveceras nacionales. El Xtabentún es una bebida archisabida, por eso la omito el nombrarla. Pero existe otra bebida que, al parecer, se ha perdido al vuelo de los almanaques: el Pixoy, nombre de una planta, de un pueblo cercano a Valladolid, y hasta de una bebida olvidada, pero que por fortuna nos dejó un verbo del uayeísmo que muy pocos s...