martes, 24 de febrero de 2026

Prólogo para Desde la Península…y las inmediaciones de mi hamaca

 



Por Potronilo de Tihosuco, mecenas literario del Dr. Gilberto Avilez

 

Querido amigo Dr. Avilez, he conocido hasta los intríngulis abigarrados de tus afanes literarios e históricos, indagando sobre las cosas de Yucatán y Quintana Roo, cual nuevo Landa que decide a tiempo no quemar los libros y papeles de los nuevos gentiles, sino arrejuntarlos en una biblioteca total para memoria futura.

Ahora me pides, encarecidamente, un prólogo a tu libro (Desde la Península...y las inmediaciones de mi hamaca) donde haces una selección fina, erudita y sabrosa de tus mejores textos con que has engalanado tus pensamientos y divagaciones más abstrusas por el amplio campo de la investigada peninsular. Sabrá usted que yo, como el gran Sócrates, como el Quijote que una vez quiso escribir libros de caballerías pero que nunca avanzó más allá de una cuesta,  y como casi Rulfo y sus dos libros hermosos, no escribo aunque sea un lector carnívoro el cual no se llena con literaturas pusilánimes y vegetarianas. Pero hoy me puse a pespuntear estas palabras, para hilvanar frases y unos cuantos párrafos prologales. ¡Es un honor inmerecido escribir este prologuito, aunque yo haya sido mecenas vuestro desde sus primeros años de estudiante aburrido de derecho!

Escribir desde la Península es también escribir desde la memoria. Y en Yucatán y Quintana Roo la memoria no es un simple recuerdo: es territorio, conflicto, resistencia y construcción permanente de identidad.

Desde la Península…y las inmediaciones de mi hamaca nace como un espacio dedicado a pensar –o repensar- la historia de Yucatán y Quintana Roo no como un pasado clausurado, sino como una fuerza viva que explica nuestras tensiones actuales. Desde la Guerra de Castas hasta la conformación política del territorio quintanarroense; desde el auge henequenero y las élites regionales hasta los proyectos turísticos y las transformaciones contemporáneas, la historia peninsular ha sido una historia de contrastes, disputas y reinvenciones.

Este libro que rescata escrituras que circulan el anchuroso mundo de la internet en varios blogs personales, portales de noticias y otros repositorios digitales, busca resignificar procesos, personajes y episodios que marcaron el rumbo del sureste mexicano, pero también cuestionar las versiones oficiales y abrir nuevas preguntas. Porque la historia regional no es un apéndice de la historia nacional: es un escenario propio, con dinámicas sociales, políticas y culturales que merecen ser comprendidas en su singularidad.

Yucatán y Quintana Roo comparten raíces profundas en la civilización maya, pero también trayectorias distintas en su integración al Estado mexicano. Entender esas diferencias —y los puntos de convergencia— es fundamental para comprender la configuración actual de la Península, sus identidades múltiples y sus desafíos contemporáneos.

Desde la serenidad simbólica de la hamaca (la metáfora de estudio y escritura de su autor) pero con la inquietud intelectual de quien observa críticamente su entorno, este libro del Dr. Gilberto Avilez propone una lectura histórica comprometida, documentada y consciente de que el pasado sigue dialogando con el presente.

Porque en la Península la historia no duerme: se mece, se discute y se reescribe, desde las inmediaciones de nuestra hamaca. 

 

martes, 17 de febrero de 2026

KAAN ÍIK'KULA o del asentamiento de la serpiente viento y otros poemas sobre la canícula yucatanense

 



En español se escribe canícula, y ese vocablo sabemos lo que significa: el tiempo en que hace más calor en el año, o si somos muy barrocos y practicamos la astronomía diletante en nuestros tiempos libres, es "el tiempo en que Sirio, la estrella más brillante de la constelación del Can, aparece junto con el Sol y que antiguamente coincidía con la época más calurosa del año en el hemisferio norte".

En maya, la canícula tiene otro significado, en maya la simple canícula cambia en su grafía para escribirse y decirse “kaan íik'kulá, y su significado es "el asentamiento de la serpiente viento". La canícula es cuando vuela libre k'uk'i'kaan, la serpiente emplumada que provoca diarrea, vómitos, calentura y movimiento del cirro entre los hombres, mujeres, niños y viejos mayas.

Y haz de saber que este tiempo inicia desde el 16 de julio hasta el 24 de agosto. Y son los tiempos en que los ajmeen levantan su mesa y no trabajan hasta el final de la canícula. Aprendan ustedes que están imberbes y llevan mucha basura occidental en sus talegas.


POST CANÍCULA GRIPOSA


(Poema escrito el 29 de agosto de 2019)


Dos días de gripe
post canícula de agosto.
Hago un recuento de una década
y resulta que la gripe
siempre aparece
días antes de mi cumpleaños,
el día de Santa Sabina.
Tal vez, escrito está en mi código genético
la sentencia divina que dice:
"tus bronquios obstruidos te recordarán
Mientras camines en este mundo
Los días antes de tus días
cuando nadabas en el mar amniótico de la soledad
y un día, así como si nada,
arrancado del vientre,
Caíste literalmente a la vida".
La gripe es un recuerdo, son tres recuerdos,
Cada uno fábrica sus esporas.

Despedida

Llegó la canícula de agosto a despedirse de mi...


viernes, 12 de diciembre de 2025

La civilización vampírica



La vieja fiebre y la secular obsesión de Occidente por piezas arqueológicas, documentos, tesoros de civilizaciones extravíadas en el tiempo, no es de hoy, en Palmira, es de ayer y de antier: sucedió en otros lugares y en otros tiempos. Hace más de 500 años, en los barcos del saqueo español, junto con el quinto real, se mandaba a Europa códices de las memorias indígenas rotas por la conquista. Este saqueo cultural siguió a lo largo de la colonia y en otros puntos distintos a América: en África, en Asia, en China.
La civilización europea, donde se gestó el capitalismo depredador, en esta óptica podemos concebirla como una civilización vampírica y una civilización de saqueadores contumaces: detrás de los museos y las bibliotecas infinitas que arroban al imbécil colonizado que visita París, Madrid o Londres, las apoyaturas y el cemento de sus muros museográficos se ha construido, lenta o rápidamente, sobre las tierras quemadas, las conquistas de los idólatras, las guerras por el oro y la extensión de los imperios.
Hace poco tiempo, en Yucatán, un lugar cuya constante histórica es la de haber fungido como un pueblo saqueado y vampirizado tanto por sus élites regionales como sus pares extranjeros, el saqueo archivístico y bibliográfico se llevó a cabo de forma constante, y la llevó a cabo un francés de apellido Antochiw, ese mismo francés que la enfermedad de ciertos meridanos reconocen como maestro y fundador de instituciones.

Prólogo para Desde la Península…y las inmediaciones de mi hamaca

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