Antes, en esta tierra caminaban los chicleros. Y en la sabana aguardaba a la caza nocturna el jaguar. Los saraguatos y los lagartos, en el Hondo y en las caoberas dormían. Era la tierra que recorrió mi padre, combatiendo el paludismo. Pero un día, cerrado el congal de La Habana por los barbudos triunfantes, Los gringos quedaron sin putas donde ir, Y en la irracionalidad de Guerras frías y calientes como mi cerveza, Había que poner centinelas por todos los frentes de esa isla rebelde. No había tanto que pensar, los Litempo mexicanos ofrendaron La tierra de los cansados mayas rebeldes Pues ya otro Díaz, el primer Litempo de todos, los había "pacificado" con sus batallones genocidas. Y se armó el plan y el proyecto y el sueño de los banqueros y de la usura yucateca, Y el nido de serpientes convocó a repitles y chacales. Desbrozaron el monte, y en menos de una década construyeron los palacios. Y otra vez los mayas, como en el chicle, dejaron la ...
Este blog continúa con mis temas centrales y mis obsesiones cotidianas que toqué en innumerables ocasiones en Desde la Península y las inmediaciones de mi hamaca. A saber, la historia de la Península de Yucatán, la literatura, el quehacer político y la ciencia política, mis acercamientos anfractuosos con la poesía y la narrativa, el rescate de las memorias y el olvido aparente de lugares y personas. De algún modo, es un intento de modificar la realidad mediante los ejercicios literarios.