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Mostrando entradas de abril, 2020

A Cancún en su agonía: Miserables buscadores de propinas del turismo

Antes, en esta tierra caminaban los chicleros. Y en la sabana aguardaba a la caza nocturna el jaguar. Los saraguatos y los lagartos, en el Hondo y en las caoberas dormían. Era la tierra que recorrió mi padre, combatiendo el paludismo. Pero un día, cerrado el congal de La Habana por los barbudos triunfantes, Los gringos quedaron sin putas donde ir, Y en la irracionalidad de Guerras frías y calientes como mi cerveza, Había que poner centinelas por todos los frentes de esa isla rebelde. No había tanto que pensar, los Litempo mexicanos ofrendaron La tierra de los cansados mayas rebeldes Pues ya otro Díaz, el primer Litempo de todos, los había "pacificado" con sus batallones genocidas. Y se armó el plan y el proyecto y el sueño de los banqueros y de la usura yucateca, Y el nido de serpientes convocó a repitles y chacales. Desbrozaron el monte, y en menos de una década construyeron los palacios. Y otra vez los mayas, como en el chicle, dejaron la ...

DE CUANDO PERDÍ UNA HAMACA EN CHETUMAL

Alberto Paraíso, poeta y cantor del mítico Hondo, pregunta a todos los vientos si alguien le presta una hamaca que no se esté despedazando. "Está muy vieja mi hamaca, y le soy fiel. Dicen que era del General Francisco May". La mía era de mi abuelo, el coronel de su casa, Crescencio, y un día se perdió para siempre. La perdí en Chetumal, donde igual perdí la memoria de tantos días sin lustre. Era una hamaca roja como la pasión de las mulatas del Hondo, vivía a dos esquinas de la bahía, en un cuarto pequeño que me rentaba un nativista curvatero y culero de esa ciudad perdida. Mi cuarto era el cuarto de los libros una hamaca y una silla. La mesa donde escribía, daba de frente al viento marino, a las aguas calmosas de mi bahía. Y un día, no sé cuándo, puede que haya sido en abril, la hamaca se comenzó a deshilar, primero fue un hilo, luego otra hebra, luego muchas hembras, le salió sargazos y olió a hembras-hebras taciturnas del Hondo. Dos meses duró su partida, dos...