Escrito en varios momentos que van de 2012 a 2021: El mundo cristiano celebra el nacimiento de Jesucristo, nacido en un establo (otros dicen que una cueva), en la humilde aldea de Belén. Su nacimiento vendría a cambiar la historia de la humanidad, y muchas de las enseñanzas del Cristo, sin duda que pasan por una muestra marxista de las mejores ideas para cambiar el destino de la humanidad sufriente, liberándolos. Y no digo "feliz navidad" por respeto a los descreídos del dogma católico, por respeto a los paganos, y por respeto a los que hoy no tendrán ni paz, ni navidad, ni calor, ni nada: los solitarios, los pobres (de espíritu y de lo otro), los muertos, nuestros muertos, y la inmensa masa de desheredados, de los omitidos y explotados. Jesús, el comunista de Belén, fue uno de ellos, nacido en un mísero pesebre, el Papa Francisco nos lo recuerda. Y esta "raza de víboras" que ve estos días como día de juerga, comilona y borrachera colectiva, que lo haga, pero no en...
Este blog continúa con mis temas centrales y mis obsesiones cotidianas que toqué en innumerables ocasiones en Desde la Península y las inmediaciones de mi hamaca. A saber, la historia de la Península de Yucatán, la literatura, el quehacer político y la ciencia política, mis acercamientos anfractuosos con la poesía y la narrativa, el rescate de las memorias y el olvido aparente de lugares y personas. De algún modo, es un intento de modificar la realidad mediante los ejercicios literarios.