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Mostrando entradas de noviembre, 2020

POEMA A LA ZONA LIBRE DE CHETUMAL

Quincallas, ultramarinos, quesos de importación, rones medio finos y whiskys de la pérfida Albión, turrones londinenses, mantequillas y galletas danesas, queso "nordic" de lata azul que fungía siempre de cajón provisional para la Singer de mi madre, el Chetumal de antaño, el de buena madera y buenos productos de otras tierras, de cuando no se había firmado el NAFTA y México no había abierto sus puertas al mundo, vive y espera. En esos tiempos de fines de la guerra fría y de los últimos estertores de la chiclería, la bonanza comercial había transmutado al curvato en un cuerno ebúrneo de la abundancia. Surgieron entonces los "chetumalitos" en Mérida y otros pueblos y se disparó el realismo mágico de las laterías que permitían sentirnos menos pueblerinos y más viajeros trotamundos. Fue cuando el curvato, hoy tan triste y desolado, dio muestras de riquezas desaforadas, y en pueblos como Dziuché o el Km 80, habían malparido a los barones de la fayuca debido a las gananc...

¡A la mierda mi curvatidad!: aproximaciones a un fenómeno identitario que sucede en Chetumal

En un video reciente que vi sobre la grilla del patio  quintanarroense, un energúmeno empresario meridano avecindado en Playa del Carmen, dijo una sarta de incoherencias y lanzó dentelladas sulfurosas contra los chetumaleños. Muchos lo están disculpando, porque señalan que solo se los dijo a los “chayotes” locales. Eso es mentira, se lo dijo a todos los chetumaleños sin distinción: agachados, sin pantalones; en una palabra, deshuevados porque "no defienden lo suyo". Y todo esto lo dijo frente a un cantantillo de esos rumbos curvateros. La filípica fue tan indignante, que mis machacados, mis marquesitas y mi perro caliente del parque del Queso se acedaron del coraje.  Esto me ha dado pie a recordar un fenómeno que sucede mucho en Chetumal entre algunos de esa especie que fueron descendientes de burócratas y que no se sienten parte del trópico a pesar de vivir en una hermosa y pequeña ciudad desde hace más de cinco generaciones. “El chetumaleño -dije hace unos años-, no quier...

¿Cómo escribir desde Chetumal? Algunos bemoles prácticos