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"UN SEÑOR QUE PASABA POR MUCHOS PUEBLOS": LA MALDICIÓN DEL PROFETA ENOK A LA VILLA DE PETO



Enok, el Profeta (pero no el profeta bíblico, sino el profeta que conocen los chicleros y los lugaraños de los pueblos de Yucatán), le lanzó la maldición a Peto cuando pasó por ahí, allá en los años de la época olvidada del Chicle de principios de la década de 1920. Maldijo a Peto, que porque cuando estuvo entre los petuleños, el Profeta Enok -o Éek Nok', ya que su ropa estaba teñida por el polvo de los caminos- no fue bien tratado por la gente del lugar. En El Cuaderno Amarillo de la historia de Chacsinkín (proporcionado por mi amigo Roger May Cab, microhistoriador chacsinkileño escrutador de la memoria de los abuelos y abuelas) se cuenta quién fue Enok.

El librito amarillo dice que fue un señor que pasaba por muchos pueblos dando su mensaje de paz y de esperanza, y de vez en cuando hacía sus profecías. “Muchos lo tiraban a loco porque decían que es ignorante, pero otros pensaban que podía ser que Dios lo mandó para enseñarnos y para prevenir a la gente” de que los tiempos que se avecinarían serían difíciles.


Delgado, de piel morena y larga barba de profeta, un día Enok se presentó en Peto. Algunos de Chacsinkín y del pueblo de Xoy lo vieron allá, dando sus consejos y vaticinios. Los de Peto –seguramente los "dzulitos", los blanquitos racistas de ese pueblo- lo trataron mal, y es por eso que maldijo al pueblo, pero no sé hasta ahora lo que dice esa maldición. Don Natividad Tzum, chacsinkileño, dice que “le contaron que cuando se apareció en Peto fue el tiempo en que cayó muy fuerte aquí la langosta y Enok le decía a la gente que no debían de matar a las langostas porque todas las hojas de los árboles eran langostas”.

No puedo dejar de quitarme de la mente cuál fue la maldición que Enok le hizo a este pueblo de poca fe…¿Será acaso el “Negocio de Peto”?

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